VOCES QUE CONSTRUYEN, GRITOS QUE DESTRUYEN
Voces que construyen, gritos que destruyen:
Muchas son las voces que construyen Buenos Aires. Un coro de voces de vecinos, trabajadores, funcionarios, periodistas, estudiantes, docentes, profesionales, medios, patrimonialistas, ambientalistas, entre otros.Muchas las maneras de ver y usarla en este movimiento continuo de una ciudad que cambia para no morir.
En la Ciudad esta una parte de todos nosotros, de nuestra vivencia, tan fragmentaria como nuestra percepción, tan compleja como la sociedad que la alberga. Los ciudadanos no somos iguales pero merecemos los mismos derechos, entre todos ellos, ser escuchados y más allá de tolerar comportamientos de otros, incide mucho mas en el entender que también existen otros.
Diferentes modelos de actuación urbana, de construcción de la ciudad, de nuevos paradigmas y cambios culturales; se enfrentan los réditos y las ventajas, las conveniencias e inconvenientes, y donde los costos y prioridades se convierten en un arma arrojadiza. Buenos Aires crece y se democratiza, vivimos un tiempo de cambio que incide en una manera importante en el desarrollo de la Ciudad, controvertido, polémico y que en algunos sectores despierta reservas. No sé hasta qué punto ésto es una maldición pero lo que sí está claro es que le da una mayor intensidad, riqueza e interés a nuestra vida.
Centros culturales, plazas cívicas, dotación de infraestructura, museos y edificios a escala urbana, entre otros, son piezas fundamentales en la vertebración y articulación de la Ciudad. Piezas de identidad primaria que ayudan a construir una identidad urbana contemporánea y que forman parte del renacimiento de la ciudad actuando como catalizadores de su transformación, convirtiendo barrios hoy de menor interés o fosilizados, en puntos de atracción cultural o comercial con nuevas inversiones privadas, transformadores urbanos que convocan fondos públicos para crear infraestructuras necesarias.
No debemos planificar bajo el piquete de la prepotencia, el decreto y gritos en la nuca, para esto es necesario, ordenar los canales del debate y aprobar sin demora el Plan Urbano Ambiental que permita proseguir el camino o corregir la ruta, contar con una Ley de Concursos que transparente la contratación de la obra pública y que enriquezca los modelos a través de la selección de propuestas consensuadas por expertos, promotores y usuarios y, fundamentalmente, defender y reforzar el Planeamiento como un instrumento de pensamiento, construcción y gestión de recursos de la Ciudad.
Arq. Daniel Silberfaden
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